Como muchos ya saben el día 5 de Enero el Patio Maravillas de la calle Acuerdo 8 fué desalojado, pero esa misma tarde okuparon su nueva ubicación, Calle Pez 21.

Ayer fué la inauguración y al parecer con mucho éxito, de lo cual me alegro un montón y al mismo tiempo me entristeze no haber estado.

El último post en la web del patio acabo de leerlo y la verdad es que explica muy bien lo que representa y en el se hace, por ello he decidido copiarlo aqui.

El Patio VIVE!!!!

“No os hemos propuesto venir hoy aquí para contaros cosas que ya sabéis, que el Patio se ocupó hace dos años y medio, que era una dotación social privada que no se había utilizado en diez años, que el propietario era un urbanista acusado de corrupción y que fue desalojado el pasado 5 de Enero. Eso ya lo sabéis, ya lo habéis contado.

Hoy queríamos hablaros de algunas cosas que pasaron después. Queríamos hablaros sobre todo de las 1500 personas que vinieron a protestar por el desalojo de la calle Acuerdo 8 y nos ayudaron a ocupar en la calle Pez 21. No solo hablar “de ellas” sino hablar también con ellas. Encontrarnos con toda esa gente, especialmente este fin de semana, cuando inauguremos el espacio.

Nosotros y nosotras, las gentes que damos vida al Patio cotidianamente, somos un fragmento muy pequeño de una ciudad enorme y compleja. Somos, como mucho, una pequeña posibilidad. Somos, a pesar de las portadas de los medios de comunicación, de las entrevistas, etc. Diminutos.

Si hoy estamos aquí hablando es gracias a esas 1500 personas y a las personas, muchas más, que en estos dos años y medio han venido al Patio, han propuesto actividades en él, han hablado de él, lo han cuidado y construido. Nadie hay más importante que esa gente, porque El Patio existe gracias a ellos.

No para ellos, sino con ellos. Con las gentes de la ciudad que vinieron el 5 de Enero a decir que el desalojo del Patio Maravillas era intolerable. Lo hicieron en medio del frío y la lluvia, en medio de las fiestas de navidad, convocados en apenas unas horas, gracias a mensajes de móvil, webs, boca a boca, etc.

El Patio nace en la calle Pez 21 arropado por esas personas y por todas aquellas que lo harán suyo como hicieron suyo el Patio en Acuerdo 8.

Lo que nos estamos jugando cuando hablamos de la permanencia del Patio es saber si vivimos en una ciudad que permite que expresiones diferentes como la del Patio existan o no. Si el modelo de ciudad que se está construyendo permite que haya muchas ciudades o no. Si es una ciudad dónde cabemos todos y todas o dónde solo cabe una voz. Y es un juego bastante importante.

El ayuntamiento nos propone que nos convirtamos en un centro cultural público, pero nosotros y nosotras no podemos hacer eso. Porque la gente que ha construido el Patio ha venido aquí porque era otra cosa. Y es a esa gente a la que tenemos que responder, porque son los que responden por nosotros y nosotras. Nuestra mejor carta de
presentación.

Porque merece la pena que en haya una, dos, tres, cientos de formas de construir la ciudad. Porque merece la pena construir espacios como el Patio y defenderlos con inteligencia, uñas y dientes.

Porque el Patio no es un edificio, no son cuatro paredes, unas escaleras, etc. O al menos no es solo eso. No es tampoco una comunidad de gentes, ni unas actividades. Es, sobre todo, otra forma de entender la ciudad, de construir la vida en nuestros territorios.

Dónde el ayuntamiento ve “Taller de bicis” nosotros y nosotras vemos un modelo distinto de movilidad. Dónde el ayuntamiento ve “Experimentación informática” nosotros y nosotras  vemos una forma distinta de relacionarnos con el conocimiento y la propiedad intelectual.
Dónde el ayuntamiento ve “Clase de idiomas” nosotros y nosotras vemos espacios de autodefensa de los migrantes.
Dónde el ayuntamiento ve “Asesoria laboral” nosotros y nosotras vemos organización de las personas en paro o en condiciones de trabajo precarios.
Dónde el ayuntamiento ve “violación de la propiedad privada” nosotros vemos rehabilitación, construcción de infraestructuras comunes, tejido social, etc.

No hablamos- o no solo- de metros cuadrados y disposiciones técnicas. Hablamos principalmente de si es posible en esta ciudad proponer y promover en lo concreto, aquí y ahora, desde la práctica, una forma de vida distinta.

A eso nosotros y nosotras empeñamos nuestro tiempo, nuestra inteligencia, nuestras uñas y nuestros dientes. Por eso hoy hay un Patio Maravillas en la Calle Pez 21. Por eso mantenemos nuestras puertas abiertas y nuestros oídos a la escucha.”